Os quería traer esta sencilla y tierna historia de un pequeño erizo que con su perseverancia consigue hacer realidad su sueño.
Una historia para enseñar a los niños y niñas la importancia de la constancia y el esfuerzo, de cuidar aquello que apreciamos y de perseguir nuestros sueños. Descubrirán que cuando deseamos algo, el camino no siempre es fácil, pero todo esfuerzo tiene una recompensa.



